Imagina, recibes un mensaje que parece confiable con un motivo irresistible. Te puede la curiosidad, descargas el archivo y lo ejecutas. Todo parece normal. Tu ordenador no se ralentiza, no hay ventanas emergentes ni bloqueos. Sin embargo, sin que te des cuenta, acabas de abrirle la puerta a un ladrón. En silencio, ha robado las llaves de toda tu vida digital y ha desaparecido sin rastro.
El intruso es un «infostealer«. A diferencia de otros ataques, no muestra ningún síntoma. Se trata de un software malicioso (malware) diseñado para infiltrarse y llevarse sigilosamente credenciales, contraseñas, cookies de sesión, etc., para enviarlas a ciberdelincuentes que venden tus datos en la Dark Web.
1. No solo para hackers: La democratización del ciberdelito.
Los infostealers no son exclusivos de ciberdelincuentes expertos. Hoy, la mayoría operan bajo un modelo de negocio llamado «Malware-as-a-Service» (MaaS) y se comercializan en la Dark Web y otros canales.
Este modelo accesible, ha provocado un crecimiento exponencial en los ataques. Cualquier ciberdelincuente con conocimientos técnicos mínimos, puede comprar un infostealer y lanzar una campaña para robar información. Esta «democratización» del ciberdelito significa que cualquier particular o empresa de cualquier tamaño, puede convertirse en víctima.
Según informes recientes, los infostealers crecen un 104% anual y están implicados en el 24% de los incidentes actuales. Para 2026 veremos un incremento de infostealers como amenaza principal en los correos de phishing.
2. Roban más que tu contraseña.
Recopilan automáticamente la mayor cantidad posible de información valiosa que puedan monetizar:
- Credenciales o datos almacenados en navegadores: Nombres de usuario, contraseñas, datos de autocompletar o información de tarjetas de crédito guardadas en navegadores.
- Cookies de sesión: Archivos que mantienen activa tu sesión en sitios web y permiten acceder a tus cuentas sin necesidad de introducir la contraseña.
- Datos de acceso a plataformas: Credenciales de servicios corporativos como Google Workspace, O365, etc.
- Credenciales de acceso a redes privadas virtuales (VPN): Permiten a los atacantes acceder a redes corporativas o enmascarar su actividad.
- Credenciales de wallets o billeteras de Criptomonedas: Datos de acceso y claves privadas de carteras como Bitcoin.
- Información del sistema, capturas de pantalla, pulsaciones de teclado o archivos específicos.
3. El engaño: Cómo logran entrar.
La ingeniería social es el método de engaño más común para los infostealers. La estrategia se basa en manipular la confianza y la curiosidad del usuario que, voluntariamente, instala el malware.
Los métodos de infección más habituales incluyen:
- Correos o mensajes fraudulentos (Phishing/Smishing): Suplantan la identidad de entidades legítimas y te engañan para descargar un archivo o hacer click en un enlace malicioso.
- Publicidad maliciosa (Malvertising): Anuncios falsos en buscadores, banners de publicidad hackeados, videos falsos en plataformas públicas de vídeo y streaming, etc., que te dirigen a una página de descarga automática de malware.
- Señuelos en plataformas de mensajería: Mensajes directos haciéndose pasar por un supuesto desarrollador/amigo con una oferta irresistible de «trucos para videojuegos» o copias “gratuitas” de software popular con un enlace a una fuente no oficial.
4. El riesgo corporativo de BYOD: el uso personal y profesional de un mismo dispositivo.
Muchas de estas tácticas de engaño están dirigidas a un público joven o entornos de ocio. Si tus hijos o familiares utilizan tu ordenador de trabajo para jugar, descargar software o navegar por ocio te expones a estos riesgos.
Un solo error, puede ser la puerta de entrada para un ataque a los sistemas corporativos.
5. ¿Por qué debería preocuparme de ello en mi empresa?
Las pymes son un objetivo perfecto: poseen datos valiosos (clientes, finanzas, acceso a grandes empresas) pero normalmente tienen menos recursos de ciberseguridad que las grandes corporaciones.
Un infostealer puede provocar:
- Pérdida de datos críticos de clientes, empleados o socios.
- Fraude financiero.
- Acceso no autorizado a cuentas corporativas.
- Daño reputacional si se filtra información confidencial.
- Interrupciones operativas por tener que restaurar sistemas o investigar una brecha.
- Otros ciberataques posteriores como el ransomware. Una vez con acceso a una red corporativa pueden desplegar otros ataques. Se ha visto que más de la mitad de las víctimas tenían credenciales comprometidas por infostealers, según DBIR de Verizon 2025.
El coste medio de un ciberataque se acerca a los 80.000 €, según El Economista, y los gastos de recuperación pueden ser tan elevados que incluso pueden llevar al cierre de muchas empresas.
6. ¿Cómo protegerse?
No es necesario ser experto en ciberseguridad para tomar medidas eficaces en tu empresa:
- Protege tus dispositivos con soluciones avanzadas de detección y respuesta (EDR). Cyber Guardian, analiza continuamente la actividad, detecta y bloquea amenazas en tiempo real e incluye monitorización 24×7.
- Activa la verificación en dos pasos (2FA) siempre que sea posible. Sin acceso físico a tu móvil o donde tengas instalado el autenticador, el atacante no podrá entrar.
- Entrena a tu equipo para que reconozcan mensajes sospechosos. La formación continua es clave: Cyber Guardian incluye simulaciones de phishing y módulos de concienciación adaptados a tu sector.
- Mantén el software actualizado, incluyendo sistemas operativos, navegadores y programas comunes.
- Evita descargar software de fuentes no confiables.
Los infostealers son una amenaza real y creciente. La mejor defensa combina tecnología avanzada con formación constante. En Cyber Guardian protegemos a empresas como la tuya con soluciones completas: desde protección de dispositivos y correo hasta formación de equipos y monitorización 24×7.
Porque en ciberseguridad, la prevención siempre es más barata.
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CTO en Cyber Guardian


