Ransomware en 2026: del secuestro de información a la doble extorsión y el bloqueo de la recuperación

El ransomware ha evolucionado. Hoy puede robar datos, amenazar con publicarlos y atacar las copias de seguridad para hacer más difícil la recuperación.

Tradicionalmente, se asociaba el ransomware con archivos bloqueados y un rescate para recuperarlos.

Pero hoy los atacantes cada vez más roban información, amenazan con publicarla y atacan las copias de seguridad para dificultar la recuperación.
El objetivo ya no es solo bloquear un sistema. Es presionar al negocio desde varios frentes a la vez.

El ataque empieza mucho antes

El ransomware no siempre empieza con una gran señal de alarma. Puede empezar con un correo de phishing. Una contraseña robada. Un acceso remoto mal protegido. Una descarga desde una web comprometida. O una vulnerabilidad sin corregir.

A partir de ahí, el atacante puede moverse sigilosamente por la red, observar, buscar información sensible, identificar sistemas críticos y preparar el momento del cifrado.

Cuando la empresa detecta el problema, puede que el ataque ya lleve tiempo en marcha. Los datos pueden haber sido copiados. Las credenciales, comprometidas. Las copias de seguridad, localizadas.

Por eso, el ransomware no es solo un problema de recuperación. Es un problema de detección temprana, protección de datos y continuidad del negocio.

Ransomware as a Service: una industria que sigue creciendo

El ransomware es una industria rentable del cibercrimen impulsada por el modelo de negocio del Ransomware como Servicio (RaaS).
En este modelo, unos desarrollan las herramientas, otros compran accesos, otros ejecutan el ataque y otros negocian la extorsión. Ya no hace falta que un atacante sepa hacerlo todo. Puede comprar credenciales, alquilar herramientas y apoyarse en una organización cibercriminal existente.

Esto significa que atacantes con conocimientos técnicos mínimos, pueden extorsionar a empresas usando herramientas RaaS sin exponerse directamente, lo que facilita el crecimiento de esta “industria”. Según los analistas, los ataques de ransomware aumentaron un 146% a nivel mundial entre 2024 y 2025.

La evolución de la extorsión

El cambio no está solo en el número de ataques sino en la forma de presionar a las empresas.

El atacante puede haber robado contratos, datos de clientes, facturas, información financiera, documentación interna o correos corporativos. Y aunque la empresa tenga copias de seguridad para recuperar parte de sus sistemas, el atacante mantiene otra vía de presión: “paga para que no publiquemos los datos”.

Según Palo Alto, cada vez más atacantes omiten el cifrado y recurren directamente al robo de datos. Más rápido, más silencioso y más presión sin las señales típicas del ransomware. Según analistas, los casos públicos de extorsión crecieron entre 2024 y 2025 un 70% y el volumen de datos exfiltrados aumentó un 92%.

Además los ciberdelincuentes aprovechan el entorno regulatorio como presión adicional. Plazos como la notificación en 72h del RGPD aceleran las negociaciones y el temor a sanciones severas o impacto reputacional aumenta la presión sobre la empresa.

Es decir, afecta a la reputación, a la relación con terceros, la continuidad del negocio y posibles sanciones.

Recovery denial: cuando también atacan tu capacidad de recuperación

Hay una evolución más: atacar la capacidad de recuperación de la empresa. Los delincuentes pueden ir a por las copias de seguridad o los sistemas que permiten volver a operar.

Mandiant señala que algunos grupos criminales se están optimizando para impedir deliberadamente la recuperación, atacando infraestructuras como backups, servicios de identidad, etc.

Esto cambia la situación, porque una copia que no se puede restaurar a tiempo, o que también ha sido comprometida, no resuelve el problema.

Por qué también afecta a las pymes

El ransomware no es solo un riesgo para grandes compañías.

Las pymes también dependen de los sistemas y muchas no tienen un equipo interno de ciberseguridad ni vigilancia continua de sus alertas.

Para un atacante, una pyme es una oportunidad: menos recursos técnicos, menos tiempo para responder. Es decir, mayor probabilidad de éxito y de que estén dispuestos a pagar.

Por eso se necesitan medidas bien enfocadas y adaptadas a su realidad.

Qué medidas ayudan a reducir el riesgo

Protegerse frente al ransomware requiere combinar protección, detección, respuesta, vigilancia experta y formación además de mantener sistemas actualizados y contar con copias de seguridad aisladas y probadas.

La empresa necesita detectar comportamientos anómalos, movimientos sospechosos y señales tempranas de compromiso. Cuanto antes se detecta una señal sospechosa, más opciones hay de contener el ataque.

Cómo ayuda Cyber Guardian

Cyber Guardian unifica protección, detección y respuesta para dispositivos, correo electrónico y navegación, junto con vigilancia 24×7 por parte de expertos. Esto ayuda a detectar a tiempo comportamientos anómalos y reducir el riesgo.

Para una pyme, supone acceder a capacidades avanzadas de protección sin proyectos complejos ni necesidad de contar con un gran equipo interno de ciberseguridad.

Conclusión: recuperarse empieza antes del ataque

El ransomware ya no solo cifra archivos.
Puede robar datos.
Puede amenazar con publicarlos.
Puede presionar al negocio.
Puede intentar impedir que la empresa se recupere.

Por eso, la respuesta no puede limitarse a tener una copia de seguridad. Las copias son esenciales, pero deben formar parte de una estrategia más amplia de protección, detección, respuesta y vigilancia continua.

Con Cyber Guardian, las empresas pueden reforzar su seguridad con una solución sencilla, escalable y monitorizada por expertos. La mejor defensa es la preparación.

¿Quieres proteger tu empresa? Contacta con Cyber Guardian.

Descarga nuestra infografía sobre Ransomware aquí:

El equipo Cyber Guardian.

Fraude por correo electrónico: el ataque silencioso que golpea a tu empresa sin un solo clic.

Y, aun así, puede tratarse de un fraude.

Durante años, muchas empresas han aprendido a desconfiar de correos mal redactados, con adjuntos sospechosos o enlaces extraños. Pero esa idea ya no es suficiente.

Los ciberdelincuentes han evolucionado. Actualmente algunos de los fraudes más difíciles de detectar pueden llegar disfrazados de un simple correo de trabajo.

Parece una solicitud urgente de pago. Un cambio de cuenta bancaria de un proveedor. Una instrucción directa de un responsable. Una conversación legítima. Pero detrás puede haber un atacante esperando el momento perfecto para engañar a tu empresa.

Este tipo de fraude se conoce como Business Email Compromise, o BEC, y es una de las amenazas más difíciles de detectar porque no ataca directamente a la tecnología: ataca la confianza.

En un ataque BEC, el delincuente se hace pasar por una persona o empresa de confianza para conseguir que un empleado autorice un pago, cambie datos bancarios, comparta información sensible o modifique un procedimiento interno. Muchas veces el correo no parece falso.

Muchos fraudes no siempre son al azar. Los ciberdelincuentes pueden investigar previamente a la empresa: nombres, cargos, proveedores, hábitos de comunicación y procesos internos. Buscan quién aprueba pagos, quién gestiona facturas, quién trata con proveedores y quién puede actuar bajo presión.

Después, esperan el momento adecuado.

Y entonces envían el mensaje.

“Necesito que hagas este pago hoy.”
“Hemos cambiado la cuenta bancaria.”
“Por favor, tramítalo cuanto antes.”
“Es urgente y confidencial.”

Se trata de contexto, confianza, oportunidad y frases normales en el día a día de una empresa. Precisamente por eso funciona.

Antes, muchos fraudes podían detectarse por errores de redacción, expresiones poco naturales o mensajes que no encajaban con el tono habitual de una empresa.

Pero ya no basta con decirle a los empleados que “desconfíen de correos raros”.

Ahora, la inteligencia artificial permite crear correos mucho más convincentes, naturales y adaptados al lenguaje de cada organización.

Los ciberdelincuentes se aprovechan de situaciones muy humanas: prisa, confianza, presión, rutina y ganas de resolver rápido. En frío, puede que alguien detectara una señal de alerta. Pero en medio de una jornada llena de reuniones, correos y tareas urgentes, una solicitud fraudulenta puede pasar desapercibida.

Por eso, protegerse frente al BEC no consiste solo en bloquear correos. Requiere una estrategia completa: tecnología avanzada, procesos claros y personas preparadas.

Una empresa debe tener reglas firmes:

  • Verificar por otro canal cualquier cambio de cuenta bancaria.
  • Revisar con cuidado las solicitudes urgentes de pago.
  • Establecer dobles aprobaciones para operaciones sensibles.
  • Detectar comportamientos anómalos en el correo.
  • Formar a los empleados para reconocer señales de fraude.

Porque un solo correo puede causar una estafa, una brecha de información o un problema reputacional.

Cyber Guardian incorpora protección frente a BEC dentro de una plataforma más amplia de ciberseguridad para empresas.

Analiza múltiples señales para detectar posibles intentos de fraude: quién envía el mensaje, desde dónde lo envía, su reputación, si existe una relación previa con el destinatario, si el lenguaje resulta inusual o si el contenido encaja con tácticas conocidas de suplantación, fraude de facturas o dominios parecidos al legítimo.

Gracias al análisis de contexto, inteligencia artificial y conocimiento experto sobre amenazas, Cyber Guardian puede ayudar a identificar anomalías en tiempo real y reducir falsos positivos.

Para una pyme, significa acceder a capacidades avanzadas de protección sin proyectos complejos ni un gran equipo interno de ciberseguridad.

El fraude por correo electrónico ya no llega siempre con señales claras. A veces llega como un mensaje aparentemente correcto, oportuno y legítimo. Precisamente por eso conviene estar preparados.

La confianza es muy importante en cualquier empresa. Pero puede convertirse en la puerta de entrada de un atacante.

Con Cyber Guardian, las organizaciones pueden reforzar su seguridad con una solución sencilla, escalable y monitorizada por expertos.

El equipo Cyber Guardian

Descarga nuestra infografía sobre BEC aquí:

Infostealers: El ladrón silencioso que pone en riesgo tu negocio.

Imagina, recibes un mensaje que parece confiable con un motivo irresistible. Te puede la curiosidad, descargas el archivo y lo ejecutas. Todo parece normal. Tu ordenador no se ralentiza, no hay ventanas emergentes ni bloqueos. Sin embargo, sin que te des cuenta, acabas de abrirle la puerta a un ladrón. En silencio, ha robado las llaves de toda tu vida digital y ha desaparecido sin rastro.

El intruso es un «infostealer«. A diferencia de otros ataques, no muestra ningún síntoma. Se trata de un software malicioso (malware) diseñado para infiltrarse y llevarse sigilosamente credenciales, contraseñas, cookies de sesión, etc., para enviarlas a ciberdelincuentes que venden tus datos en la Dark Web.

1. No solo para hackers: La democratización del ciberdelito.

Los infostealers no son exclusivos de ciberdelincuentes expertos. Hoy, la mayoría operan bajo un modelo de negocio llamado «Malware-as-a-Service» (MaaS) y se comercializan en la Dark Web y otros canales.

Este modelo accesible, ha provocado un crecimiento exponencial en los ataques. Cualquier ciberdelincuente con conocimientos técnicos mínimos, puede comprar un infostealer y lanzar una campaña para robar información. Esta «democratización» del ciberdelito significa que cualquier particular o empresa de cualquier tamaño, puede convertirse en víctima.

Según informes recientes, los infostealers crecen un 104% anual y están implicados en el 24% de los incidentes actuales. Para 2026 veremos un incremento de infostealers como amenaza principal en los correos de phishing.

2. Roban más que tu contraseña.

Recopilan automáticamente la mayor cantidad posible de información valiosa que puedan monetizar:

  • Credenciales o datos almacenados en navegadores: Nombres de usuario, contraseñas, datos de autocompletar o información de tarjetas de crédito guardadas en navegadores.
  • Cookies de sesión: Archivos que mantienen activa tu sesión en sitios web y permiten acceder a tus cuentas sin necesidad de introducir la contraseña.
  • Datos de acceso a plataformas: Credenciales de servicios corporativos como Google Workspace, O365, etc.
  • Credenciales de acceso a redes privadas virtuales (VPN): Permiten a los atacantes acceder a redes corporativas o enmascarar su actividad.
  • Credenciales de wallets o billeteras de Criptomonedas: Datos de acceso y claves privadas de carteras como Bitcoin.
  • Información del sistema, capturas de pantalla, pulsaciones de teclado o archivos específicos.

3. El engaño: Cómo logran entrar.

La ingeniería social es el método de engaño más común para los infostealers. La estrategia se basa en manipular la confianza y la curiosidad del usuario que, voluntariamente, instala el malware.

Los métodos de infección más habituales incluyen:

  • Correos o mensajes fraudulentos (Phishing/Smishing): Suplantan la identidad de entidades legítimas y te engañan para descargar un archivo o hacer click en un enlace malicioso.
  • Publicidad maliciosa (Malvertising): Anuncios falsos en buscadores, banners de publicidad hackeados, videos falsos en plataformas públicas de vídeo y streaming, etc., que te dirigen a una página de descarga automática de malware.
  • Señuelos en plataformas de mensajería: Mensajes directos haciéndose pasar por un supuesto desarrollador/amigo con una oferta irresistible de «trucos para videojuegos» o copias “gratuitas” de software popular con un enlace a una fuente no oficial.

4. El riesgo corporativo de BYOD: el uso personal y profesional de un mismo dispositivo.

Muchas de estas tácticas de engaño están dirigidas a un público joven o entornos de ocio. Si tus hijos o familiares utilizan tu ordenador de trabajo para jugar, descargar software o navegar por ocio te expones a estos riesgos.

Un solo error, puede ser la puerta de entrada para un ataque a los sistemas corporativos.

5. ¿Por qué debería preocuparme de ello en mi empresa?

Las pymes son un objetivo perfecto: poseen datos valiosos (clientes, finanzas, acceso a grandes empresas) pero normalmente tienen menos recursos de ciberseguridad que las grandes corporaciones.

Un infostealer puede provocar:

  • Pérdida de datos críticos de clientes, empleados o socios.
  • Fraude financiero.
  • Acceso no autorizado a cuentas corporativas.
  • Daño reputacional si se filtra información confidencial.
  • Interrupciones operativas por tener que restaurar sistemas o investigar una brecha.
  • Otros ciberataques posteriores como el ransomware. Una vez con acceso a una red corporativa pueden desplegar otros ataques. Se ha visto que más de la mitad de las víctimas tenían credenciales comprometidas por infostealers, según DBIR de Verizon 2025.

El coste medio de un ciberataque se acerca a los 80.000 €, según El Economista, y los gastos de recuperación pueden ser tan elevados que incluso pueden llevar al cierre de muchas empresas.

No es necesario ser experto en ciberseguridad para tomar medidas eficaces en tu empresa:

  • Protege tus dispositivos con soluciones avanzadas de detección y respuesta (EDR). Cyber Guardian, analiza continuamente la actividad, detecta y bloquea amenazas en tiempo real e incluye monitorización 24×7.
  • Activa la verificación en dos pasos (2FA) siempre que sea posible. Sin acceso físico a tu móvil o donde tengas instalado el autenticador, el atacante no podrá entrar.
  • Entrena a tu equipo para que reconozcan mensajes sospechosos. La formación continua es clave: Cyber Guardian incluye simulaciones de phishing y módulos de concienciación adaptados a tu sector.
  • Mantén el software actualizado, incluyendo sistemas operativos, navegadores y programas comunes.
  • Evita descargar software de fuentes no confiables.

Los infostealers son una amenaza real y creciente. La mejor defensa combina tecnología avanzada con formación constante. En Cyber Guardian protegemos a empresas como la tuya con soluciones completas: desde protección de dispositivos y correo hasta formación de equipos y monitorización 24×7.

Porque en ciberseguridad, la prevención siempre es más barata.

¿Quieres elevar el nivel de protección de tu empresa? Contacta con nosotros.

Descarga nuestra infografía sobre Infostealers aquí:

Floren Molina Carballo

CTO en Cyber Guardian